Textos:
Álvaro Triana Trujillo
camilo bolívar cardoso
Wilfredo Garzón Paipilla
elisa pehkoneen
Juan Carlos Sepúlveda S.
fotos:
Andrés Hurtado García Revista Viajes & Aventura
Óscar Garcés - Cámara Lúcida
Colombia guarda en sus entrañas maravillas que muchos no conocen ni se las imaginan, pero siempre ha sido considerado, por propios y extraños, como un país que alberga en su territorio tesoros arquitectónicos, culturales, históricos, naturales y, por supuesto, humanos, de gran valor patrimonial y espiritual. Muchos de sus pueblos, en todos los departamentos, no escapan a tal calificativo, pero como en todo concurso que se respete, hay que decir que, aunque se lo merecían, muchos son los justamente llamados, pocos son los elegidos y uno sólo el que gana.
Ustedes, amables lectores y asiduos visitantes de la página en Internet de la revista VIAJES & AVENTURA, en su sabio entender han reconocido los valores y los argumentos que cada pueblo ha expuesto silenciosamente a lo largo de su historia para ser honrado con este reconocimiento, y han optado por diferentes rasgos y elementos que los identifica y que los hace diferentes de los demás. De una lista de 20 postulados, que esperamos haya sido representativa y acorde al pensar y al sentir de la mayoría de los colombianos, 7 han sido seleccionados por su arquitectura, por su valor histórico, por sus encantos naturales, por su patrimonio cultural o por muchas características, tangibles e intangibles, que, en conjunto, le han dado vida a un armonioso y espléndido lugar.
La Villa de Santa Cruz de Mompox tuvo un aporte de vital importancia en el desarrollo del país. Aislada en un brazo del río Magdalena, sus tranquilas calles viven en el letargo de los cuentos macondianos. Cada vez más turistas y viajeros se ven atraídos por su fama de pueblo congelado en el tiempo. Para entender su importancia, debemos remontarnos en la historia y descubrir los atributos que la hicieron merecedora de la declaratoria como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la Unesco, en 1995.
De sus orígenes se sabe que luego de sostener una sangrienta batalla con el cacique Mompoj, don Alonso de Heredia, hermano del fundador de Cartagena, bautizó al poblado en mayo de 1537. Tomando el nombre del cacique derrotado y el de su acompañante, el licenciado Juan de Santa Cruz, nació la Villa de Santa Cruz de Mompox. Con el tiempo se convirtió simplemente en Mompox o Mompós, la parada obligada para quienes viajaban desde y hacia el interior del país. Su importancia fue creciendo a medida que se incrementaba la salida de productos.
Reconocido nacional e internacionalmente por su importante trabajo de piedra, Barichara es homenajeado por los lectores de la Revista VIAJES & AVENTURA como el segundo pueblo más bello de Colombia. Son muchas las razones que hacen de Barichara un pueblo único y con un carácter completamente especial, desde su ubicación hasta el desarrollo arquitectónico.
La piedra es seguramente el símbolo más importante de este pueblo, y es con ella que se ha logrado desarrollar toda una industria artística, donde la arquitectura ha jugado un papel determinante. Fue en una piedra, reza la leyenda, donde la Virgen se le apareció a un campesino de la región en el año de 1702, y allí se levantó una capilla que empezó a ser visitada por las personas de la región.
Descanso, clima agradable, riqueza patrimonial histórica y arquitectónica, gran diversidad de ecosistemas y paisajes, arqueología, desierto, variedad de deportes de aventura, múltiples festividades… ¿Hay algún destino que pueda ofrecer tantas opciones en un espacio relativamente corto? La respuesta es sí. Se llama Villa de Leyva, municipio ubicado en Boyacá, en la región del Alto Valle de Saquencipá, a 39 kilómetros de Tunja, la capital del departamento, y a 177 kilómetros al norte de Bogotá.
Su arquitectura característica de la época colonial, de construcciones con tejas de barro, muros encalados, fachadas blancas, balcones de madera, arcos y amplios portones verdes, en medio de calles empedradas, es una constante invitación a recorrer, apreciar y extasiarse con la villa. No es gratuito el reconocimiento que en aquella época le hacían al posar su humanidad en ella ilustres personajes, familias españolas y hasta los virreyes. La tradición continúa en la actualidad con personalidades de la vida nacional e internacional.
Aunque la altitud de su cabecera municipal está a 2.149 metros sobre el nivel del mar, Villa de Leyva se encuentra entre los 2.000 y 3.200 metros. Su extensión total es de 128 kilómetros cuadrados y la temperatura promedia los 18°C; por eso, su clima,
similar al del Mediterráneo, es alabado como uno de los más bondadosos del país. Tres zonas climáticas se focalizan en la población: seca en el suroccidente, subhúmeda en el centro y en el nororiente, y húmeda en gran parte del Santuario de Flora y Fauna de Iguaque.
Recostada sobre el valle del Tonusco, y en medio de las cordilleras Central y Occidental de Colombia, se asienta Santa Fe de Antioquia, la antigua capital del departamento que tomó su nombre de esta ciudad fundada el 4 de diciembre de 1541 por el mariscal español Jorge Robledo.
A lo largo de sus 467 años, la llamada Cuna de la Raza ha sido la joya de la corona de los paisas.
Tal título se lo ganó no sólo porque allí nació Antioquia, sino porque a diferencia de otros pueblos, aquí se ha conservado incólume la herencia de la Colonia reflejada en su arquitectura republicana que se atesora en sus casonas de tapia, tejas de barro y amplios zaguanes; en sus templos estilo barroco, en sus calles amplias y empedradas, y en la calidez de su gente.
Ese atractivo se encierra en el marco natural de los ríos Cauca y Tonusco y en las extensas vegas llenas de frutales y bosques tropicales, espacios propicios para la práctica de deportes extremos. Estos imanes turísticos han hecho que Santa Fe de Antioquia sea el destino preferido de los antioqueños a la hora de pasear y descansar, máxime, que desde hace dos años quedó a una hora de Medellín, tras la inauguración del Túnel Fernando Gómez Martínez, (el más largo del país) y la conexión vial Guillermo Gaviria Correa.
Ubicado en la majestuosidad de la Sierra Nevada de Santa Marta, lugar que ya ha sido reseñado en las dos últimas ediciones de esta Revista como maravilla natural y arqueológica, se encuentra el pueblo de Nabusímake. Este hermoso poblado constituido por un número aproximado de 50 casas y que está amurallado, es un reflejo del conocimiento indígena y de su respeto por el entorno.
La ubicación del poblado refleja la importancia del lugar, mientras que la construcción de las casas sigue un patrón muy similar tanto en su forma, que es cuadrada o rectangular, como en los materiales con que se han construido: bareque, piedra y techo de paja. De la misma forma, el trazado es uniforme. Todas estas características brindan no sólo un carácter místico al pueblo, sino que causan un impacto inmediato por su espectacularidad.
Bautizada en honor a la extraordinaria ciudad que se desarrolló en Creta y que fue famosa por su comercio y las artes, Salento es escogido como el sexto pueblo más bello de Colombia por los lectores de esta Revista. Este pueblo no sólo se caracteriza por sus atractivos arquitectónicos, sino también por el espectáculo natural que ofrecen sus alrededores, eso sin contar aspectos como la gastronomía o folclor que allí se encuentran. Entre otras distinciones, es conocido como cuna del árbol nacional, la palma de cera del Quindío (Ceroxylon quindiuense), y como municipio también se precia de ser el primero fundado en el departamento del Quindío en el año de 1842. Actualmente, se le reconoce como un importante lugar de encuentro con la naturaleza..
Cuando los fundadores pisaron este territorio, y desde el Alto de las Flores, en el poblado de Sietecueros, observaron la hermosura del valle atravesado por dos riachuelos y adornado con varios yarumos blancos, no pudieron exclamar otra frase diferente a: “Esto es un jardín”. Y desde esa época, 1863, nunca se ha marchitado, al contrario, cada día es más acogedor y florece con más fuerza y encanto a la vez, hasta el punto de ser considerado por los lectores de VIAJES & AVENTURA como uno de los 7 Maravillosos Pueblos de Colombia.
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